1
Cuando el cielo se rompa
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y escuche la orden de su Señor, como debe ser,
3
y cuando la Tierra sea allanada y extendida
4
y arroje cuanto en ella hay y quede vacía
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y escuche la orden de su Señor, como debe ser…
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Oh, humano! En verdad, te esfuerzas afanosamente hacia tu Señor y te encontrarás con Él.
7
Así pues, a quien le sea entregada su escritura en su mano derecha
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pronto será juzgado con benevolencia
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y regresará feliz a su gente.
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Pero a quien le sea entregada su escritura por detrás de su espalda,
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pronto suplicará [diciendo]: «¡Estoy perdido!»
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y entrará y arderá en el Fuego llameante.
13
¡En verdad, estaba contento entre su gente!
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¡En verdad, creía que no regresaría jamás!
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¡Sí! ¡En verdad, su Señor le observaba!
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Juro por el rojo del crepúsculo
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y por la noche y lo que reúne
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y por la Luna cuando esta llena,
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que os transformaréis gradualmente.
20
Así pues, ¿Qué les sucede que no creen
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y que, cuando se les recita el Corán no se prosternan?
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Pero los que no creen lo desmienten.
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Y Dios es quien mejor conoce lo que ocultan.
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Así pues, infórmales de un castigo doloroso,
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excepto a aquellos que creen y realizan buenas acciones. Para ellos hay una recompensa inacabable.