2
Esta es la Escritura que se hizo descender a ti para que amonestes con ella y sea un recuerdo para los creyentes. Por tanto, que no haya preocupación en tu pecho por causa de ella.
3
¡Seguid, pues o que se hizo descender para vosotros procedente de vuestro Señor y no sigáis, aparte de Él, a ningún otro amigo y protector! ¡Qué poco recapacitáis!
4
¡Cuántas ciudades hemos destruido! ¡Nuestro castigo llegó a ellas en la noche o mientras dormían la siesta!
5
Y cuando les llegó Nuestro castigo su súplica fue solamente decir: «En verdad, fuimos opresores.»
6
Sin duda, interrogaremos a quienes les fueron enviados profetas y, sin duda, interrogaremos a los profetas mismos.
7
Luego, ciertamente, les explicaremos, con conocimiento, lo que hacían, pues no estábamos ausentes.
8
Ese día, la balanza será ña Verdad. Aquellos cuyos actos hayan sido de peso serán los triunfadores
9
y, aquellos cuyos actos hayan sido ligeros serán quienes se habrán perdido a sí mismos por haber sido injustos con Nuestras señales.
10
Ciertamente, os dimos poder en la Tierra y pusimos en ella medios de vida para vosotros. ¡Qué poco agradecidos sois!
11
Ciertamente, os hemos creado, luego os hemos dado forma [física], luego dijimos a los ángeles: «¡Postraos ante Adán!» Y todos ellos se postraron excepto Iblís, que no fue de los que se postraron.
12
Dijo (Dios): «¿Qué te impidió postrarte cuando te lo ordené?» Dijo (Iblís): «Yo soy mejor que él. Me has creado de fuego y a él le has creado de barro.»
13
Dijo (Dios): «¡Desciende de ella! En ella no se puede uno llenar de soberbia, por lo tanto ¡Sal! ¡Eres de los seres de poca categoría espiritual!»
14
Dijo (Iblís): «Otórgame de plazo hasta el día en que ellos sean resucitados.»
15
Dijo (Dios): «¡En verdad, tendrás tu plazo de espera!»
16
Dijo (Iblís): «Por haberme Tú extraviado, yo les induciré a apartarse de Tu camino recto.
17
Llegaré a ellos por delante y por detrás, por su derecha y por su izquierda y encontrarás que la mayoría de ellos no son agradecidos.»
18
Dijo (Dios): «¡Sal de aquí, deshonrado, desterrado! ¡Con quien te siga de ellos (y contigo), con todos vosotros, llenaré el Infierno!»
19
Y «¡Oh, Adán! Tú y tu pareja vivid en el Jardín y comed de lo que queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los opresores.»
20
Entonces, Satanás les susurró a ambos para mostrarles su desnudez ignorada, diciéndoles: «Vuestro Señor os ha prohibido este árbol para que no lleguéis a ser ángeles o para que no viváis eternamente.» Y les juró a ambos: «En verdad,
21
soy para vosotros dos un buen consejero.»
22
Con mentiras les hizo caer y cuando probaron del árbol se les evidenció a ambos su desnudez y comenzaron a cubrirse mutuamente con hojas del Jardín. Pero su Señor les llamó: «¿No os prohibí ese árbol y os dije que Satanás era para vosotros un enemigo declarado?»
23
Ambos dijeron: «¡Señor nuestro! Hemos oprimido a nuestra propia alma y si Tú no nos perdonas y tienes clemencia de nosotros, seremos sin duda de los perdedores.»
24
Dijo (Dios): «¡Descended! Seréis enemigos los unos de los otros. La Tierra será durante un tiempo vuestro lugar de estancia y de sustento.»
25
Dijo: «En ella viviréis y en ella moriréis y de ella seréis sacados.»
26
¡Oh, hijos de Adán! Ciertamente, hemos creado para vosotros vestidos con los que cubrir vuestra desnudez y como adorno, pero la mejor vestidura es el temor de Dios. Esta es una de las señales de Dios. Quizás así sean agradecidos.
27
¡Oh, hijos de Adán! ¡No permitáis que Satanás os engañe, igual que hizo salir a vuestros padres del Paraíso, despojándoles de sus vestiduras para que ambos vieran su propia desnudez! En verdad, él y los suyos os ven desde donde vosotros no les veis. En verdad, Nosotros pusimos a los demonios como tutores de aquellos que no tienen fe.
28
Y cuando cometen una indecencia, dicen: «Nuestros antepasados hacían lo mismo. Dios nos ordenó hacerlo» Di: «¡Dios jamás ordena cometer indecencias! ¿Atribuís a Dios lo que no sabéis?»
29
Di: «Mi Señor ha ordenado la justicia y la equidad. Poned toda la atención de vuestro corazón en Él en todos vuestros actos de adoración e invocadle y que vuestra creencia sincera sea para Él.» Y sabed que, igual que Él os creó la primera vez, regresaréis.
30
Un grupo al que Él ha guiado y otro grupo que merecían el extravío. En verdad, ellos tomaron a los demonios como protectores, en lugar de a Dios, y creen que así están bien guiados.
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