1
Viene la orden de Dios, no queráis pues apresurarla. ¡Glorificado y ensalzado sea por encima de aquello que asocian a Él!
2
Él hace descender a los ángeles con el Espíritu procedente de Su orden sobre quien Él quiere de Sus siervos: «¡Advertid que no existe otro dios que Yo, así pues, temedme a Mí!»
3
Él creó los cielos y la Tierra por medio de la Verdad. Él está muy por encima de aquello que asocian a Él.
4
Él creó al ser humano de semen y ¡helo aquí! un discutidor obstinado.
5
Y también creó a los animales. En ellos hay para vosotros calor y beneficio y de algunos de ellos os alimentáis
6
y, para vosotros, hay una belleza en ellos cuando los recogéis al atardecer y cuando les lleváis por la mañana a los pastos
7
Y transportan vuestras pesadas cargas a países que no podríais alcanzar excepto con gran dificultad y esfuerzo para vosotros. En verdad, vuestro Señor es piadoso, misericordiosísimo con los creyentes.
8
Y (Él ha creado) los caballos, los mulos y los asnos para que montéis en ellos y para (vuestro) realce y embellecimiento. Y Él crea cosas que no conocéis.
9
A Dios corresponde la responsabilidad de mostrar el camino recto, pues algunos de ellos están desviados. Si Él quisiera os guiaría a todos.
10
Él es Quien hace descender agua del cielo. De ella obtenéis bebida y de ella beben las plantas con las que alimentáis al ganado.
11
Con ella hace Él crecer para vosotros las cosechas, los olivos, las palmeras, las viñas y de todos los frutos. En verdad, en ello hay una señal para gente que reflexiona.
12
Y ha puesto a vuestra disposición la noche y el día. El Sol, la Luna y las estrellas están sometidas a Su mandato. En verdad, en ello hay señales para gente que usa su intelecto.
13
Y en lo que ha creado para vosotros en la Tierra hay variados colores. En verdad, en ello hay una señal para gente que se deja amonestar.
14
Y Él es Quien ha puesto el mar a vuestro servicio para que comáis de él carne fresca y para que extraigáis de él adornos para vuestra indumentaria. Y ves la nave surcándolo para que disfrutéis de Su favor. Y, quizás así, seáis agradecidos.
15
Y ha fijado en la Tierra firmes montañas para que no tiemble con vosotros y ríos y caminos, para que así, quizás, vayáis bien dirigidos.
16
Y (ha colocado) señales. Y ellos se guían con las estrellas.
17
¿Acaso Quien crea es como quien no crea? ¿Es que no os dejaréis amonestar?
18
Si trataseis de enumerar las mercedes de Dios no podríais contabilizarlas. En verdad, Dios es perdonador, miseri- cordiosísimo con los creyentes
19
y Dios conoce los que ocultáis y lo que manifestáis.
20
Y aquellos a quienes ellos ruegan aparte de Dios no han creado nada sino que han sido creados.
21
Están muertos, no vivos, y no se darán cuenta en qué momento serán resucitados.
22
Vuestro dios es un dios Único. Pero los corazones de quienes no creen en la otra vida niegan y ellos son arrogantes.
23
No hay duda que Dios conoce lo que ocultan y lo que manifiestan. En verdad, Él no ama a los arrogantes.
24
Y si se les dice: «¿Qué ha hecho descender vuestro Señor?», dicen: «¡Fábulas de los primitivos!»
25
Portarán su pesada carga completa el Día del Levantamiento y la carga de aquellos a quienes, por su falta de conocimiento, ellos desviaron. ¡Observad que mala carga portarán!
26
Quienes vivieron antes que ellos maquinaron, pero Dios debilitó su edificio desde los cimientos y el techo cayó sobre ellos desde lo alto y el castigo les vino sin que se dieran cuenta de cómo ni de dónde.
27
Luego, el Día del levantamiento, Él les avergonzará y les dirá: «¿Dónde están Mis socios sobre los que no os poníais de acuerdo?» Aquellos a quienes les fue dado el conocimiento dirán: «En verdad, hoy la vergüenza y la desgracia son para los que no tienen fe.»
28
Aquellos que cuando los ángeles vienen a tomar sus almas mientras ellos están oprimiéndose a sí mismos se muestran humildes y sumisos: «¡No hacíamos nada!» ¡Claro que sí! ¡Dios sabe muy bien lo que hacíais!
29
¡Entrad por las puertas del Infierno en el que estaréis eternamente! ¡Qué mala es la morada final de los arrogantes!
30
Y a quienes fueron temerosos se les dirá: «¿Qué fue lo que hizo descender vuestro Señor?» Ellos dirán: «El bien.» Quienes hayan hecho el bien en esta vida obtendrán bien, pero, sin duda, la morada de la Otra es mejor aún. ¡Qué bendición la morada de los temerosos!
Sonraki 30 ayet →