1
Alif, lam, ra. (Este Corán es una) Escritura cuyos versículos han sido establecidos y luego han sido explicados detalladamente por un Sabio bien informado:
2
¡Que no adoréis nada ni nadie excepto a Dios! En verdad, yo soy para vosotros un amonestador y un portador de buenas nuevas de Su parte.
3
¡Y que pidáis perdón a vuestro Señor y luego os volváis a Él arrepentidos! Él os permitirá disfrutar de buenas cosas durante un plazo ya establecido y otorgará Su favor a todo el que merezca ser favorecido. Pero si dan la espalda, (diles:) «¡Temo que caiga sobre vosotros el castigo de un día grande!
4
Regresaréis hacia Dios y Él tiene poder sobre todas las cosas.»
5
¡Ved cómo se repliegan en sus pechos queriendo ocultarse de él! ¡Ved cómo cubren sus cabezas con sus ropas! Él conoce lo que ocultan en secreto y lo que manifiestan. En verdad, Él es Quien mejor conoce lo que hay en el fondo de los pechos.
6
No existe animal en la Tierra cuya provisión no corra a cargo de Dios y Él conoce su guarida y el lugar al que se desplaza. Todo ello está en una Escritura clara.
7
Y Él es Quien creó los cielos y la Tierra en seis días y puso Su trono sobre el agua, para poneros a prueba y ver quién de vosotros obra mejor. Juro que si dices: «En verdad, seréis resucitados después de la muerte», los que no creen seguro que dirán: «Eso no es más que magia evidente.»
8
Y juro que si retrasamos su castigo hasta un momento determinado, seguro que dirán: «¿Cuál es el impedimento?» Sabed que el día que venga a ellos nada podrá cambiarlo y se verán asediados por aquello de lo que se burlaban.
9
Si hacemos que la persona disfrute una misericordia procedente de Nosotros y luego la apartamos de él, caerá en una profunda desesperación y desagradecimiento.
10
Y, si le hacemos disfrutar de una merced después de haber sufrido una dificultad, con seguridad dirá: «Se han ido de mí los males.» y se llenará de alegría y orgullo.
11
Excepto quienes son pacientes y obran rectamente. Ellos son quienes obtendrán perdón y una gran recompensa.
12
Puede que tú dejases parte de lo que te ha sido revelado y que se angustie tu pecho porque dicen: «¿Por qué no se ha hecho descender para él un tesoro o ha venido con él un ángel?» En verdad, tú eres (solamente) un amonestador y Dios es responsable de todo.
13
O dicen: «Él lo ha inventado». Di: «Si es verdad lo que decís ¡Traed entonces diez capítulos semejantes a éste, inventados con ayuda de quien podáis, (y decid que son revelados) de parte de Dios!»
14
Y si no pueden daros respuesta, sabed que (este Corán) ha descendido gracias al conocimiento de Dios y que no hay más dios que Él ¿Seréis entonces musulmanes?
15
A quienes deseen la vida mundanal y sus encantos, Nosotros les entregaremos en ella el resultado todo de sus obras, sin merma alguna.
16
Esos son quienes no tendrán en la otra vida excepto el fuego. Habrán arruinado cuanto construyeron en ella e invalidado cuanto hicieron.
17
¿Acaso quien posee una prueba clara que procede de su Señor y quienes, de su gente, le siguen y dan testimonio de Él y, antes de él de la Escritura de Moisés, que fue un dirigente y una misericordia (son como quienes no creen)? Esos creen en él y, quienes, de entre los distintos grupos, no creen en él, tienen el Fuego como lugar de cita. Por tanto ¡No seas de los que dudan de ello! En verdad, ello es la Verdad procedente de tu Señor, pero la mayoría de la gente no cree.
18
¿Y, quién es más opresor que quien inventa mentiras sobre Dios? Esos serán llevados ante su Señor y los testigos dirán: “¡Esos son quienes dijeron mentiras sobre su Señor!” Has de saber que la maldición de Dios es para los opresores.
19
Aquellos que ponen trabas en la senda de Dios y quisieran hacerla tortuosa y que no creen en la otra vida.
20
Ellos no podrán escapar en la Tierra ni tendrán aparte de Dios amigos ni protectores. Se les doblará el castigo. No podían oír ni ver.
21
Esos son quienes se han perdido a sí mismos y se apartará de ellos lo que inventaban.
22
No hay duda de que ellos serán los que más pierdan en la otra vida.
23
En verdad, quienes creen y obran rectamente y son humildes ante su Señor serán quienes habiten el Paraíso. En él estarán eternamente.
24
Estos dos grupos son como el que es ciego y sordo y el que ve y oye ¿Acaso son iguales ambos ejemplos? ¿Por qué, entonces, no recapacitáis?
25
Y es cierto que Nosotros enviamos a Noé a su pueblo: «En verdad, soy para vosotros un amonestador que os habla claramente.
26
Excepto a Dios, nada adoréis. Temo para vosotros el castigo de un día doloroso.»
27
Pero los notables de su pueblo, aquellos que no creyeron, dijeron: «No vemos en ti otra cosa que un hombre como nosotros, ni vemos que te sigan más que los pobres de entre nosotros, que carecen de criterio, ni vemos en vosotros nada que os haga superiores a nosotros, más bien creemos que sois unos mentirosos.»
28
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme ¿Si me basase en una prueba clara procedente de mi Señor y Él me hubiera otorgado una misericordia venida de Él aunque sea invisible para vosotros, podríamos obligaros a aceptarla cuando vosotros la rechazáis?»
29
Y «¡Oh, pueblo mío! No os pido a cambio bienes materiales. En verdad, mi recompensa sólo incumbe a Dios. Ni voy a rechazar a quienes tienen fe. Ellos se encontrarán con su Señor. Pero veo que vosotros sois una gente ignorante.»
30
«¡Oh, pueblo mío! ¿Quién podría protegerme de Dios si yo les rechazase? ¿Es que no reflexionáis?»
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