1
¡Por la noche cuando extiende su velo!
2
¡Por el día cuando resplandece!
3
¡Por Quien ha creado al varón y a la hembra!
4
Vuestro esfuerzo, en verdad, da resultados diversos.
5
A quien da, teme a Dios,
6
y cree en lo más bello,
7
le facilitaremos el acceso a la mayor felicidad.
8
En cambio, a quien es avaro, cree bastarse a sí mismo
9
y desmiente lo más bello,
10
le facilitaremos el acceso a la mayor adversidad,
11
y de nada le servirá su hacienda cuando sea precipitado.
12
Sí, es de incumbencia Nuestra la Dirección.
13
Sí, es cosa Nuestra la otra vida y ésta.
14
Os he prevenido contra un fuego llameante,
15
en el cual sólo arderá el infame,
16
que desmiente y se desvía,
17
el cual evitará quien de veras teme a Dios,
18
que da su hacienda para purificarse,
19
que, cuando hace un favor, no lo hace con ánimo de ser retribuido,
20
sino tan sólo por deseo de agradar a su altísimo Señor.
21
¡Sí, ése quedará satisfecho!