1
CONSIDERA las horas de resplandor matinal,
2
y la noche cuando se torna quieta y oscura.
3
Tu Sustentador no te ha abandonado, ni desdeñado:
4
¡pues, en verdad, la Otra Vida será mejor para ti que esta primera [parte de tu vida]!
5
Y, en verdad, tu Sustentador habrá de darte [cuanto tu corazón desea], y quedarás satisfecho.
6
¿No te encontró huérfano, y te amparó?
7
¿Y no te encontró perdido, y te guió?
8
¿Y no te encontró necesitado, y te dio lo suficiente?
9
No seas, pues, injusto con el huérfano,
10
y al que busca [tu] ayuda no le rech aces,
11
y proclama siempre las bendiciones de tu Sustentador.