1
¡CONSIDERA la noche cuando cubre [la tierra] de oscuridad,
2
y el día cuando resplandece!
3
¡Considera la creación del varón y la hembra!
4
En verdad, [Oh hombres,] vais tras metas opuestas!
5
Así, a quien da [a los demás] y es consciente de Dios,
6
y cree en la verdad del supremo bien --
7
a ése le haremos fácil el camino a la [suprema] facilidad.
8
Pero a quien es avaro y se cree autosuficiente,
9
y tacha de mentira el supremo bien –
10
a ése le haremos fácil el camino a la adversidad:
11
¿y de qué le servirá su riqueza cuando caiga [en su tumba]?
12
CIERTAMENTE, a Nosotros nos corresponde en verdad guiar[-os];
13
y, ciertamente, Nuestro es [el dominio sobre] la Otra Vida y también [sobre] esta primera [parte de vuestra vida]:
14
os advierto, pues, del fuego crepitante –
15
[un fuego] que nadie habrá de sufrir sino el más desdichado,
16
que desmiente la verdad y se aparta [de ella].
17
Pues se mantendrá alejado de él quien sea realmente consciente de Dios,
18
aquel que gasta sus bienes [en los demás] con ánimo de purificarse –
19
no en pago de favores recibidos,
20
sino buscando únicamente la faz de su Sustentador, el Altísimo:
21
y ése, en verdad, quedará satisfecho.