1
¡CONSIDERA el sol y su radiante esplendor,
2
y la luna cuando refleja su luz!
3
¡Considera el día cuando descubre el mundo,
4
y la noche cuando lo cubre de oscuridad!
5
¡Considera el cielo y su maravillosa creación,
6
y la tierra y su vasta extensión!
7
¡Considera al ser del hombre, y cómo está formado con arreglo a su función,
8
y cómo está imbuido de flaquezas morales y también de conciencia de Dios!
9
Dichoso será, en verdad, quien purifique este [ser],
10
y realmente perdido estará quien lo cubra [de oscuridad].
11
DESMINTIÓ esta [verdad la tribu de] Zamud, en su desmedida arrogancia,
12
cuando el más desdichado de ellos se adelantó [a cometer su malvada acción],
13
aunque el enviado de Dios les había dicho: “¡Es una camella de Dios; dejad, pues, que beba [y no le hagáis daño]!”
14
Pero le desmintieron y la sacrificaron cruelmente --y entonces su Sustentador los aniquiló totalmente por su pecado, y arrasó con todos ellos:
15
pues ninguno [de ellos] temió lo que pudiera ocurrirles.