2
¡CONSIDERA esta escritura divina, clara en sí misma y que muestra claramente la verdad!
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Ciertamente, la hemos hecho descender en una noche bendita: pues, realmente, hemos estado advirtiendo continuamente [al hombre].
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En esa [noche] se esclareció, sabiamente, la distinción entre todas las cosas [buenas y malas]
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por mandato Nuestro: pues, realmente, hemos estado enviando siempre [Nuestros mensajes de guía]
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como misericordia de tu Sustentador [para los hombres]. Ciertamente, sólo Él todo lo oye, es omnisciente,
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el Sustentador de los cielos y la tierra y de todo lo que hay entre ellos --¡si tan sólo pudierais comprenderlo con certeza interior!
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No hay más deidad que Él: da la vida y da la muerte: Él es vuestro Sustentador y el Sustentador de vuestros antepasados.
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No, pero [quienes carecen de certeza interior] no hacen sino juguetear con sus dudas.
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ESPERA, PUES, el Día en que el cielo presente una cortina de humo que hará evidente [la proximidad de la Última Hora],
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que envolverá a toda la humanidad [y hará que los pecadores exclamen:] “¡Doloroso es este castigo!
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¡Oh Sustentador nuestro, aparta de nosotros el castigo, pues, realmente, [ahora] creemos [en Ti]!”
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¿[Pero] de qué les servirá este recuerdo [en la Última Hora], si antes vino a ellos un enviado, que expuso claramente la verdad,
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y le dieron la espalda y dijeron: “Es alguien aleccionado [por otros], un loco”?
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Ciertamente, apartaremos ese castigo por un tiempo, aunque habréis de reincidir [en vuestra conducta malvada: ¡pero]
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el Día en que acometamos [contra todos los pecadores] con una acometida arrolladora, [os] infligiremos Nuestro castigo [también a vosotros]!
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Y, EN VERDAD, [mucho] antes que a ellos pusimos a prueba [de igual forma] al pueblo de Faraón: pues vino a ellos un noble enviado, [que dijo:]
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“¡Entregadme a los siervos de Dios! ¡Realmente, yo soy un enviado para vosotros, digno de confianza!
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“¡Y no os soliviantéis contra Dios: pues, realmente, vengo a vosotros con una autoridad manifiesta [de Él];
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y, ciertamente, me refugio en mi Sustentador –y Sustentador vuestro—de vuestros intentos de ultrajarme.
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Y si no me creéis, manteneos [al menos] apartados de mí!”
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Pero luego, [cuando le acosaban con su hostilidad,] invocó a su Sustentador: “¡Estos son [en verdad] gente hundida en el pecado!”
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Y [Dios dijo]: “¡Parte con Mis siervos de noche, pues sin duda seréis perseguidos;
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y deja el mar en calma [entre vosotros y los hombres del Faraón]: pues, realmente, son un ejército destinado a ser ahogado!”
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[Y perecieron:] ¡cuántos jardines y fuentes dejaron atrás,
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y campos cultivados, y suntuosas viviendas,
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y [todo aquel] bienestar del que disfrutaban!
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Así fue. E hicimos a otra gente herederos de todo aquello [que habían dejado],
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y ni el cielo ni la tierra derramaron lágrimas por ellos, y no les fue concedida una prórroga.
30
Y salvamos, en verdad, a los hijos de Israel del humillante castigo
Sonraki 29 ayet →